Esta semana de reflexión me permitió ponerme al día con algunos asuntos del curso, entre ellos acercarme más al conocimiento de las X O. Entonces, solicité la ayuda de un estudiante de séptimo grado, quien me ha orientado frente al manejo de esta herramienta. Es curioso observar cómo en menos de 15 minutos logró desentrañar todos los misterios que encierra este pequeño dispositivo. Lo que más me llamó la atención de esta experiencia con el estudiante, es observar cómo un chico tan joven puede tener la gran capacidad de transmitir conocimiento...
Estuve pensando, entonces, cómo hacer que los docentes de las instituciones que están a mi cargo se motiven más frente al uso de la tecnología. Creo que debo comenzar por hacer claridad frente a la pertinencia del uso de las herramientas en sus prácticas pedagógicas. Si ellos no encuentran la necesidad de hacer uso de los dispositivos, va a ser muy difícil que los incorporen al aula. Lo primero que voy a hacer es cuestionarlos frente a su quehacer pedagógico y al uso cotidiano que tienen de la tecnología. Considero que puede ser un buen punto de partida para que ellos exploren sus posibilidades de apropiación.
Espero que en dos meses, se logre un cambio positivo en sus prácticas: no espero resultados inmediatos pero si un inicio que puede proyectarse a futuro y que generará transformaciones a largo plazo...
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